maría neder

  puerto almendro
 
  • Boccanera en su última visita.
  • Juan José Manauta presenta su libro "El llevador de almas". Enero de 1999.
  • Uki Tolosa y amigos.
  • Turistas, café y libros.
  • Chicos leyendo en Puerto Almendro.
  • Público presente en la presentación del libro "El llevador de almas" de Juan José Manauta.
  • Noche en el parque en Puerto Almendro.
  • Fachada de nuevos colores en invierno.
  • María Negroni - Taller.
  • María Negroni - Taller.
  • La guitarrista Virginia Pagola en la Inauguración 1998.
  • Juan Vitali lee León Felipe - Inauguración.
  • Juan Vitali lee León Felipe - Inauguración.
  • Gabriel Paiuk, taller de música para niños.
  • Gabriel Paiuk, recital Thelonius Monk.
  • Diana Bellesi y Laura Cerrato en Puerto.
  • Diana Bellesi y Laura Cerrato en Puerto.
  • Con Santiago Sylvester y Jorge Boccanera.
  • Salita Infantil de Puerto.
  • Salita Infantil de Puerto.
  • Pablo Anadón y Santiago Siylvester.

 

 

FIRMAS en el libro de PUERTO

 

ARCHIVO: Notas sobre algunas actividades de Puerto

 

NOTA PUBLICADA EN REVISTA Ñ (CLARÍN) 3 de JUNIO/ 2006

 

 

LA HISTORIA DE LA CASA - 2013

 

Hoy Puerto Almendro ® es el programa radial.
Volvió a su origen, porque así comenzó, así nació el nombre y la tarea de difusión.
Lo que viene, a partir de 2013, será nuevo.
Por eso les cuento una partecita de la historia o, mejor dicho: una partecita de esta Casa que hizo historia y que aún hoy los taxistas y la gente de Merlo llaman “Puerto Almendro” aunque ya no estén el cartel ni los libros ni yo.

La música que suena al abrir este enlace fue la primera cortina musical del programa Puerto Almendro en FM Alternativa, iniciado el 17 de marzo de 1997. Se emitía diariamente de 19 a 20.
El nombre –la marca- fue creada para este programa. El contenido era similar a los programas actuales: lecturas de cuentos, poemas, fragmentos de novelas y música preferentemente instrumental. Aquel año pasó por la radio Miguel Ángel Estrella (en oportunidad de ir a Merlo a dar su concierto de piano) y también se realizó el primer enlace radiofónico argentino con la Universidad de Güelph participando del Encuentro Radiofónico en español. Los días viernes leía sólo mujeres argentinas, poetas y narradoras de todo el país, conocidas y no tanto.
Con la idea de abrir una Librería, a fines de ese año comencé a buscar una casa, sentía que un espacio de y para libros tenía que ser algo parecido a un hogar. La idea era que fuese Librería Literaria (exclusivamente), Biblioteca, lugar de reunión, para presentaciones de libros, recitales, ciclos de video y todo lo que pudiera darse y gestarse alrededor de un libro.
Alquilé esta casa a un artista plástico casi olvidado en Merlo, que fue profesor de muchos actuales artistas y co fundador del primer centro de artesanos: Carlos Denegri. Era discapacitado, sufría una enfermedad ósea que avanzaba con el tiempo, cuando lo conocí ya le habían amputado una pierna, sufría muchos dolores y problemas de movilidad, ocasionalmente usaba silla de ruedas. Nos habíamos hecho amigos luego que yo renunciara a la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Merlo. Esta casa parecía abandonada pero tenía una atracción especial. Lo peor para mí es que Carlos la tenía en venta. Yo no podía comprarla pero, buscando la de mis sueños -como un lugar para el libro- la miraba cada vez que pasaba con mi auto. Vivía a unas pocas cuadras.
Hasta que una tarde, al regresar del arroyo de Piedra Blanca, volví a mirarla y al llegar a mi casa lo llamé inmediatamente, apenas le pregunté:
- Carlitos… esa casita de avenida Norte…
- ¿Estás interesada? –se apuró a preguntar, pero yo no quería decirle la verdad. Mi sueño tenía cerrojo lacrado, sólo le respondí:
- Hay una señora de Buenos Aires que tiene un proyecto… -me importaba no mentirle.
- Maríiiaaaaa… -dijo en su tono y aquella voz grave (recordarán quienes lo conocieron)- ¡A esa casa hay que entrar! No es lo que se ve. Esa casa tiene duende -esta palabra la dijo con un seguridad pasmosa que sólo hoy puedo comprender- ¿Querés verla, podés ahora?
Y salí con mi auto a buscarlo, al llegar estaba parado en la puerta, con muletas.
Mientras íbamos hacia avenida Norte repitió: “nadie puede describir esa casa, ¡hay que entrar!”
Entrar. Llegar. Pisar esos ladrillos y ver el dibujo de lajas en otra parte del piso me produjo un temblor que deseo todo el mundo viva alguna vez en su vida, esos temblores tan difíciles de narrar. Una voz dentro de mí dijo “éste es el lugar”. Miré a Carlos Denegri y me animé a contarle.

Me alquiló la casa con la condición de que hiciera mi proyecto y luego él seguiría con el propio, dedicado a la plástica. Sólo por tres años y dos meses,  pues tuvo en cuenta la finalización del contrato luego de la Semana Santa del tercer año, es un detalle importante, pues lo que tuvo en cuenta fue que yo contara además con días de alta afluencia turística.
Pinté los pisos de cemento, saqué todas las puertas y funcionaron como mesas con caballetes, un cuarto más chico fue el rincón infantil, con libros, juegos de mesa y pequeños instrumentos musicales. Llegaban donaciones de Buenos Aires, de funcionarios, gente amiga y de editores como José Luis Mangeri, Víctor Redondo, Luis Tedesco, Carlos Pereiro, que sencillamente apoyaban el programa radial y la propuesta.  
La Casa se abrió un 25 de marzo de 1998.
Puerto Almendro fue llenándose de gente y de libros, actividades más programadas en invierno, para la comunidad. En verano la onda era café y librería para turistas.
EL primer escritor que visitó la Casa fue Isidoro Blaisten, vino de paso, recuerdo la cara de Laura Struck, actual profe de Letras en Córdoba, temblaba y se había puesto roja de nervios. Unos meses después Jorge Boccanera y Santiago Sylvester vinieron a presentar sus libros, los dos primeros que iniciaron la Colección Pez náufrago de Ediciones del Dock, participaron en el programa radial leyendo poemas de otros autores, Boccanera eligió a Roque Dalton y Sylvester a Jaime Dávalos.
También anduvieron Horacio Salas y su señora, aquel día hicimos un programa con público. FM Alternativa había trasladado los equipos a la Casa. Vinieron María Negroni, Diana Bellesi, Laura Cerrato. Los jóvenes músicos mendocinos se acercaban para ofrecer recitales, Waldo Delgado, recuerdo, con un percusionista uruguayo.
En marzo de 2000, con dos años de apertura, la celebración incluyó todas las artes, de manera simultánea, Uki Tolosa cantaba en el parque repleto de vecinos mientras los alumnos de Arte de Claudia Rolando pintaban unas telas que oficiaban de medianera a lo largo de 60 metros o poco más, son unas telas plásticas, raras, que aún, podrán ser usadas por los nuevos dueños.
Ese día fui muy feliz y le dije a Carlitos “voy a comprarte esta casa”.
Yo no tenía casa, alquilaba, pero estaba vendiendo unos lotes que fueron un tema familiar candente, mi padre los amaba, mi madre y mi hermana los odiaba, y fui la heredera.
Con esa venta compré Puerto Almendro, no era la casa para vivir, sino el proyecto, el lugar de todos. Así verán ustedes algunas fotos de quienes pasaron por esta Casa, algunas firmas o palabras escaneadas del Libro de Puerto.
Quedan imborrables los Ciclos, por ejemplo a Cacho Costantini un 8 de abril día de su cumpleaños, pero esto se hace largo y puede ampliarse en otra entrega.
Ahora, en agosto de 2013, quince años después, con todo lo vivido, disfrutado, llorado, compartido, leído, gestado, cantado, celebrado, sostengo el mismo proyecto en mi camino, hacia otra provincia, hacia otro país o en un gran colectivo recorriendo pueblitos más pequeños.
Lo que cuento no es idealismo, ni utopía, ni ninguna macana. Puerto Almendro se hizo con estas manos, igual que Carlos Denegri la construyó moviéndose con muletas. Se hizo con ganas, fervor o como quieran llamarlo. Muchos pasaron por esta casa, algunos murieron ya, otros la tendrán en el recuerdo y creerán acaso que un proyecto debe tener sólo un lugar físico, un lugar geográfico. Sí, puede ser, por ahí se empieza acaso, aunque el Puerto comenzó siendo un espacio virtual –la radio-. 

Me parece que la verdad de un proyecto cultural es que tenga Alma, entonces puede proyectarse, incluso irse a otros lugares, otros hogares, otra gente, otras radios, otros encuentros, nuevos libros, nuevos escritores, nuevos músicos, nuevos horizontes. Así, hoy, siento que vale contarles esta partecita de una historia no sólo personal sino social, es del pueblo, Merlo, y también de la provincia, ¡gracias San Luis!

 

 


 

 

Puerto Almendro – desde Villa de Merlo, San Luis.

Por Vicente Muleiro para Clarín Cultura, 2009

 

Con muchos logros a computar, sin la pompa de los centros culturales de las grandes ciudades, acaso por esto con mayor empeño, funcionó desde marzo de 1998 en Villa de Merlo la Casa Puerto Almendro, un espacio cultural iniciado por la escritora María Neder. Punto de reunión de un nutrido grupo humano que navega por la literatura, la pintura, la música, el teatro y el cine. Desde sus paredes, tapizadas de grafittis, los habitués hacen conocer sus preferencias; así suceden versos anónimos con voces de Juan Gelman, Vicente Aleixandre, Roberto Juarroz, Juan L. Ortiz, Olga Orozco, Humberto Costantini, Roberto Arlt, Rodolfo Walsh.

 

Al radicarse en 1995 en esta Villa -sierras, verdes, saltos de agua- comenzó siendo Secretaria de Turismo de la Municipalidad, luego se dedicó a full a la acción cultural desde la biblioteca Puertas Abiertas de Cerro de Oro. En marzo de 1997 inició la producción y  conducción de un programa radial diario, alternando jazz y literatura, que marcó el punto de partida, así nació el nombre Puerto Almendro, el proyecto fue creciendo con la apertura de un lugar físico:
“Fui fundadora y presidenta de algunas bibliotecas en el país. Aquí, con la Biblioteca de Cerro de Oro. Pero años antes de radicarme en Merlo la idea me perseguía, la clave fue crear lugares de reunión, no encontré ámbitos apropiados, aquí no había la fuerza real de lo que llamamos movida -movilizar, ¿no?-, por eso una casa, usé la palabra juntada para invitar a los eventos, y el que viniera se sintiese libre de leer donde quiera, en un sillón o bajo los árboles. Ése fue el concepto, la idea fija, por eso nuestra revista tuvo este nombre. Boccanera dijo que yo le puse un lugar al libro, no lo sé. Con este proyecto fui liberándome de formas académicas para desestructurar. Y que el libro pase a ser lo cotidiano, vital, cierto. Aquí también se hizo teatro, muestras de fotografía, pintura, escultura, recitales de música, interdisciplinarias con artistas sanluiseños”.


Una casa sin puertas, con pisos pintados, librería, café, sala de lectura, parque, programa de radio y donde se realiza la revista La idea fija.


“Abrí la casa en marzo del 98. Puerto ya era un anclaje en los libros desde un año antes, cuando la gente me paraba por la calle para comentar cuentos, poemas o pedir datos sobre autores que leía en el programa radial.. Inicié la biblioteca con mis propios libros, sólo literatura, trasladé los talleres de lectura y escritura que daba en casa y dispuse una sala infantil. Concretado encuentros provinciales (Confraternidad de las letras); asistían narradores, poetas y músicos de diferentes ciudades y pueblos de San Luis. 


Se generaron eventos en otros ámbitos de la localidad. Se trataba de abrir espacios, que la cosa no pasara únicamente por la Casa, aunque fuera un centro, debía irradiar.”

En 2003 Puerto Almendro se constituyó en Asociación Civil sin Fines de Lucro. Organizaba el Festival Guitarras del Mundo -gestado por Juan Falú- en esta localidad y esto cooperó con los posteriores recitales de Juan Falú y Marcelo Moguilevsky, Raúl Carnota, Jorge Marziali, Quique Sinesi, Uki Tolosa, Rolando Goldman, Raúl Malosetti, entre otros.


Durante 2006 anclaron Jorge Boccanera (asiduo visitante desde 1998), Tata Cedrón con un recital exclusivo a solas con su guitarra, el poeta Leopoldo “Teuco” Castilla, entre otros.


Un historial rico en eventos: por Puerto pasaron Isidoro Blaisten, Juan José Manauta, Horacio Salas, María Negroni, Pablo Anadón, Santiago Silvester, Diana Bellesi, Laura Cerrato, Marta Nos, María Esther de Miguel, Martha Mercader, para nombrar algunos de las letras.


“Los ciclos entusiasman mucho, el dedicado a Horacio Quiroga –por ejemplo- se hizo con video-debate, lecturas, talleres; fue el año en que gracias al Fondo Nacional de las Artes pudimos comprar televisor, video, sillas y obviamente películas que hoy conforman la videoteca. Igual con el ciclo Julio Cortázar y tantos otros. También recibimos el aporte de la Secretaría de Cultura de la Nación con la donación de los videos DNI y luego con la declaración de Interés Cultural.”.


Lo usual en el circuito de actividades de Puerto Almendro fue comenzar en el programa radial, con reportajes, notas, comentarios que se continuaban en las instalaciones de la Casa, hasta ocupar todos los espacios: “Fue lo que pasó con los homenajes (a Lorca, a Daniel Moyano, a Humberto Costantini, a Néstor Sánchez; a Cortázar, A Felisberto Hernández, etc) Primero lectura de textos por la radio, expusimos fotos en las paredes, charla-debate, recitales, lecturas, reproducción audiovisual, y de documentales en los casos en contar con ese material,  (por ejemplo, con Pedro Orgambide sobre Lorca en Buenos Aires en 1933”
.
La propiedad de Avenida Norte 2512 es considerada Casa Histórica, fue construida por el artista plástico Carlos Denegri (Fileteador, Fundador del primer grupo de Artesanos en la década del 80, uno de los pioneros en constituir la Casa Palmira Scrosoppi como Museo y Centro Artístico – hoy Sede de la Dirección de Cultura de Villa de Merlo. Este carácter de Casa Histórica se consolidó con Puerto Almendro, la primera casa del Libro en la Pcia de San Luis, así fue denominada al momento de su apertura y años posteriores..
Da cuenta de ello el libro de visitas que guarda María Neder, allí se leen palabras y expresiones de gratificación ante el ambiente creado, otro microclima diferente a la onda comercial que fue imponiéndose en esta localidad turística.

 

En la Nota publicada en Ñ, en 2006, y la redactada por Jorge Boccanera para Télam, se hace mención al espacio cálido -lugar diferente, difícil de encasillar- la posibilidad de leer en el bar, jugar ajedrez, conversar, escuchar muy buena música. Este Puerto en las sierras se multiplica con el entusiasmo y las concreciones de María Neder:

 

Mientras la Casa era reconocida fuera del ámbito de la provincia, no tuvo la respuesta necesaria por parte de las autoridades de la Municipalidad de Villa de Merlo en sus sucesivos gobiernos. Una forma de resistencia fue, para María Neder, generar más proyectos.

 

Sin embargo, precisamente esa multiplicidad creativa llevó a Puerto Almendro hacia otras regiones del país. Los talleres literarios hacia Neuquén, Buenos Aires, y distintas localidades. Su trabajo de Promoción a la Lectura, hacia Traslasierra (Córdoba), Entre Ríos, etc.


El programa radial hasta Salta, y a Canadá, donde, en el presente, se emite un bloque semanal –en español- en la Radio CFRU 93.3 de la Universidad de Güelph, dentro de la producción Alternativa Latinoamericana a cargo de los comunicadores Hilda Venegas (México) y Sergio Pochón González (Guatemala).

La casa fue cerrada al público en diciembre de 2007. Sin embargo, la Asociación Civil Puerto Almendro mantiene su Sede en el mismo edificio, y congrega a los músicos argentinos que viajan a Villa de Merlo para brindar recitales en distintos teatros de la localidad. Allí se reúnen también, en octubre de cada año, los guitarristas integrantes del Proyecto Guitarras del Mundo en ocasión del concierto anual.

 

 


 

 

ESPECIAL PARA TÉLAM – por Jorge Boccanera

28 DE MARZO 2005

 

Villa de Merlo. Puerto Almendro cumplió 8 años de trabajo cultural.

 

El sábado pasado el centro cultural Puerto Almendro de la Villa de Merlo celebró su octavo aniversario junto a amigos, conocidos y visitantes con la actuación de la guitarrista y cantante Marita Londra.


Con respecto al nacimiento de Puerto Almedro su creadora, la escritora María Neder comentó que surgió como una extensión de su programa radial. “En marzo de 1997 se iniciaba el programa en Radio Alternativa: “Puerto Almendro”. Diariamente yo leía cuentos y poemas con la cadencia de música africana y temas selectos. Así, paulatinamente fue imponiendo un estilo en Villa de Merlo. Al año siguiente, Puerto Almendro abrió su espacio físico: la casa de avenida Norte 2512, hecha por Carlos Denegri (artista plástico, ya fallecido, ex BAS XXI en la Primera Convocatoria), con librería, biblioteca, sala infantil, y sala de eventos”.


En aquella oportunidad, un miércoles 25 de marzo, vecinos y autoridades de la comunidad asistieron para brindar, donar libros, regalos y hasta un pan casero como mensaje de buenaventura en el trabajo cultural. La fiesta de inauguración se extendió por 4 días. Hubo talleres gratuitos de música para niños, recitales, lecturas de poemas. Estuvieron presentes músicos, escritores y artistas locales y de Buenos Aires (algunos recordarán la presencia del actor Juan Vitali, quien leyó poemas de León Felipe).


Villa de Merlo tenía menos de la mitad de la actual población.


A partir de aquel día Puerto Almendro fue el lugar de reuniones culturales inolvidables. Ciclos especiales dedicados a Lorca, Neruda, Alfonsina Storni, Horacio Quiroga... etc... reunieron a la comunidad y a turistas en las famosas "juntadas" como suele decir María Neder, su fundadora.


En ese mismo año, fue reconocida por el Fondo Nacional de las Artes. Comenzó a funcionar el Cine-Debate semanalmente. En 1999 fue Declarada de interés Cultural por la Secretaría de Cultura de la Nación y el programa radial ha sido el único del país participante de los Encuentros Radiofónicos en Español que organiza todos los años la Universidad de Güelph en Ontario, Canadá, con enlaces telefónicos los días 12 de octubre.
Al cumplir los 6 años Puerto Almendro se constituyó en Asociación Civil sin Fines de Lucro. Mayo del 2003. Así viene cumpliendo gran parte de sus objetivos: organización de eventos fuera del ámbito de la casa, como el Festival Guitarras del Mundo Sede Villa de Merlo y también otros conciertos como la visita del maestro Juan Falú, Raúl Carnota, Jorge Marziali.

 

Desde enero de 2003 comienza la edición en papel con la publicación de su revista gratuita "La Idea Fija", en la que se reciben colaboraciones de toda nuestra provincia. Se han realizado presentaciones de libros, talleres literarios y en especial el encuentro “Confraternidad de las Letras” auspiciado por el Gobierno de San Luis y co-organizado con Teresita Morán de Valcheff (BAS XXI). A lo largo de estos años, Puerto Almendro ha recibido las visitas de prestigiosos escritores, nombres como Gustavo Romero Borri, Jerónimo Castillo, Rosita Soria Boussy, Dr. Fourcade y otras personalidades de la provincia, Horacio Salas, María Negroni, Santiago Sylvester, María Esther de Miguel, Isidoro Blaisten, Martha Mercader, Juan José Manauta, Jorge Boccanera, Marta Nos, entre otros, han recorrido la casa y dejado impresas las paredes.

 

Actualmente la Asociación Puerto Almendro produce, con la tarea de musicalización y conducción a cargo de su presidenta María Neder, el programa radial “El viaje”, ganador del Premio Gaviota de Oro 2004 al mejor programa cultural literario, de lunes a viernes en FM Metropolitana 105.5 de Villa de Merlo.

 

 

 

 


atril de libro


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