maría neder

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María Neder

 

El periodista y poeta Jorge Boccanera le dijo a María Neder: “dentro de poco saldrá una antología de nómadas”. La ironía refiere a las ausencias en antologías llamadas federales o de Ciudad de Buenos Aires y de las otras -regionales- editadas por instituciones reconocidas. Acaso sea nómada la más cercana -y espontánea- calificación de nuestra narradora, poeta, investigadora, docente, gestora cultural, periodista, productora radial... entre otras actividades.
Los traslados por Argentina, país donde nació, pueden asombrar y generar incógnitas silenciadas. Tal vez asombre más la intensidad del trabajo desarrollado en pueblos y ciudades distantes, muy diferentes entre sí.

 

Puedo reconocerlo ahora, en la adultez, que cambiar de residencia fue la mejor manera de desarrollar proyectos o iniciar nuevos caminos, también continuarlos. Mi deseo fue sacar del contexto habitual los condicionamientos para generar proyectos, digo: en tanto la geografía es entendida como un lugar de pertenencia.
Pienso que es más fácil (y menos abrumador) comprenderlo si se observa el recorrido de vida sin incluir ese sentido sesgado de la palabra ‘extranjero’. Como si la extranjería consistiese únicamente en el cambio de país. Como si los límites políticos fuesen los límites o las aperturas para un desarrollo artístico. Lo real nunca significó para mí un deambular fortuito. Lo real -entiendo- implica lo esencial, aún no visible fácilmente. Nutrirme y hacer en este territorio (político-geográfico, argentino) tan dividido por sus élites, culturas, modismos del lenguaje, más la suma heterogénea de extranjerías dentro del mapa llamado nacional.

 

Hubo una especie de naturaleza docente en esta forma de vida. También una capacidad innata que ya no sirve dejar en segundo plano: mi necesidad de renovar el asombro con lo no familiar y, al mismo tiempo, tan familiar como es el país donde nací.
Buenos Aires, mi ciudad natal va tatuada en mi espalda, en mi voz, en mis rengueras. Sin embargo no determinó mi quehacer sino mi “manera de hacer”.
Hoy aprecio como un regalo el reencuentro con ex-alumnas y ex alumnos en escuelas secundarias, en talleres de lectura de cada pueblo, incluso el inesperado reencuentro con oyentes de mis programas radiales, asistentes a conciertos, encuentros literarios, charlas abiertas organizadas de manera simple (no he sido ni soy aficionada a las selfies), me importó el protagonismo de colegas que respeto, prestigiosas escritoras, poetas, ensayistas.
Solían hablarme de capacidad de convocatoria inusual en una mujer alejada de los circuitos comerciales y mediáticos. De verdad: no me lo creía. Tuvieron que pasar muchos años y alejamientos para comprobar y escribir estas palabras en este siglo XXI-. 

 

Estoy distinguiendo mi quehacer cultural de la llamada trayectoria profesional.
También ejercí la Función Pública Nacional y, con más certeza admito que somos lo que hacemos, no sólo lo que escribimos. Pero nuevamente aparece el cómo hacemos, la palabra y el silencio particular, personal, que me construye en tanto persona y escritora.


Hasta la fecha, se editaron once libros propios de cuentos, poesía, una novela, ensayos y libros sobre música argentina. Invito a recorrer esta Web como la obra completa en el link “libros”. Recibí premios pero ¿Mencionar cada uno de esos premios en esta reseña biográfica? Sería sobrecargar una trayectoria que se muestra a sí misma en capítulos donde podrán leer acerca de mi trabajo como periodista, gestiones culturales, el trabajo radial, la fundación de bibliotecas, Puerto Almendro®, la Dirección Artística de la Sede Merlo-San Luis del Festival Guitarras del Mundo, La partitura plural®, mis notas periodísticas en “Damiselas en apuros”, mi permanencia en CFRU Radio de la Universidad de Güelph (Canadá), donde mi espacio radial forma parte de la programación estable... y demás links.

 

Invito a recorrer esta página como si se tratara de un libro con varios capítulos.
Anticipando con estas palabras que todo se entrelaza, lugares, funciones, libros, viajes. Por ejemplo haber sido investigadora de la Biblioteca Nacional desde 2010 a 2016 tuvo como corolario dos libros sobre música y músicos argentinos. Vivir en Merlo San Luis, tuvo más árboles que los atractivos bosques de pinos en la costa atlántica.
La puerta está abierta

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